Desde la punta de " Villès " hasta " les Jaunais ", la senda de los carabineros se extiende sobre 7 km.

Oliendo a resina y a hiniestas, tiene una de las plantaciones forestales más preciosas de Saint-Nazaire, exepcional para la región.
Una vegetación esencialmente mediterránea, espontáneamente crece aquí.
Pinos piñoneros y marítimos, encinas y cupresáceas, todos estos árboles de crecimiento lento, constituyen para la ciudad, un verdadero patrimonio verde.
También se encuentra una vegetación a base de endrinos enrequecidos de una flora de herbáceos. Lugar privilegiado para pasearse durante el verano, serpentea por entre las playas y los acantilados y ofrece a la vista magníficos desplomos como la punta de " Chemoulin " que descubre unas pesquerías al pie del acantilado. Los que quieren ir hasta el litoral de Pornichet pueden pararse en la punta de " Congrigoux " donde está una mesa de orientación que permite situarse en el paisaje marítimo




